Instagram, Facebook, TikTok y otras redes sociales han revolucionado la forma de influir en las decisiones de compra, construir marcas y lanzar productos. Sin embargo, el crecimiento de estos canales también ha traído preocupaciones por la falta de transparencia en los contenidos promocionales.
Ante esto, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) actualizó sus lineamientos sobre publicidad digital, exigiendo mayor claridad cuando una publicación es pagada, patrocinada o forma parte de acuerdos comerciales. El objetivo es proteger al consumidor colombiano y fomentar prácticas más éticas.
Claves de la nueva regulación
Según la SIC, influenciadores, marcas y agencias deben cumplir con estas obligaciones:
- Identificación clara de contenido publicitario: Etiquetas como #Publicidad, #AnuncioPagado o #ContenidoPatrocinado deben ser visibles y comprensibles.
- Evitar mensajes engañosos: Prohibido exagerar beneficios o prometer resultados no comprobables.
- Divulgar relaciones comerciales: Incluso si no hay pago directo (por ejemplo, productos regalados), debe aclararse la relación con la marca.
- Responsabilidad compartida: No solo el influenciador es responsable; las marcas y agencias también deben velar por la transparencia.
Estas normas aplican a videos, historias, hilos, podcasts, blogs y cualquier formato digital que promocione productos o servicios.
Cómo adaptarse sin perder autenticidad
Lejos de ser una traba, estas reglas son una oportunidad para fortalecer la confianza con las audiencias. La clave es la honestidad como parte de la estrategia de marca, según Sandra Tatiana Ramírez, docente de Areandina.
Aquí algunos consejos prácticos:
- Acordar con los influenciadores formas claras de declarar los patrocinios.
- Capacitar equipos y creadores en las nuevas directrices.
- Consultar fuentes oficiales y documentar colaboraciones.
- Incorporar la transparencia como parte del mensaje, no solo como advertencia.
Un marketing más responsable
El desafío es pasar de la simple viralidad a la construcción de relaciones sostenibles. Las universidades, como Areandina, están formando profesionales con una visión ética del marketing digital, conscientes del impacto de sus acciones en las audiencias.
«Hoy, la transparencia es parte del valor de marca. El consumidor lo exige y las autoridades lo vigilan», concluye Ramírez.



























