En octubre de 2023, Colombia promulgó la Ley 2300, conocida como la «Ley Dejen de Fregar», una normativa que busca proteger la privacidad de los consumidores regulando las prácticas de cobranza. Esta ley establece restricciones sobre los horarios y la frecuencia de las llamadas de cobro, otorgando a los consumidores mayor control sobre las comunicaciones y alineando a Colombia con los estándares internacionales en protección de datos y privacidad.
¿Qué implica la Ley 2300?
La ley regula estrictamente cuándo y cómo las entidades de cobranza pueden contactar a los usuarios, evitando interrupciones en horarios no laborales y limitando la frecuencia de las llamadas. Este cambio representa un avance significativo en los derechos de los consumidores, quienes ahora cuentan con una mayor protección frente a prácticas invasivas y no deseadas.
Opinión de los expertos
Carlos Ángel, Gerente de Operaciones de RECSA Colombia, comenta que esta ley ha sido un paso importante para proteger los datos de los consumidores y establecer comunicaciones más transparentes en el ámbito de la cobranza y el marketing. No obstante, Ángel también considera que la normativa podría fortalecerse aún más, por ejemplo, permitiendo flexibilizar los horarios de contacto en caso de que los propios clientes así lo soliciten, adaptando aún más las interacciones a las necesidades de los usuarios.
Efecto en la industria de cobranza
Para RECSA, una empresa líder en gestión de cobranzas en América Latina, la implementación de la Ley 2300 no representó un gran desafío. La compañía ya había enfrentado regulaciones similares en países como Chile, donde la Ley 21320 introdujo incluso medidas más estrictas. Según Ángel, la preparación anticipada fue clave para una transición sin problemas:
«Nos anticipamos desde que la ley fue promulgada y sabíamos que no tendría un impacto negativo. En RECSA, ya habíamos pasado por la implementación de una ley similar en Chile, y después de dos años, no hubo afectaciones importantes en la recaudación», explicó Ángel.
Gracias a su sistema de gestión interna, RECSAONE, la empresa ajustó fácilmente sus procesos sin requerir cambios operativos significativos, adaptándose de manera eficaz a las disposiciones de la Ley 2300.
La cobranza en Colombia: hacia una mayor transparencia
La Ley 2300 ha ayudado a consolidar un entorno de cobranza más regulado y respetuoso en Colombia. Empresas como RECSA han demostrado que es posible cumplir con la normativa y mantener la eficiencia en sus operaciones, sin comprometer la privacidad del usuario. Esta ley ha creado un modelo que protege al consumidor y fomenta la transparencia en las comunicaciones de cobro.
En definitiva, la Ley 2300 representa un avance en la relación entre consumidores y empresas, garantizando respeto a la intimidad y regulando las interacciones de cobro de una manera más equilibrada y eficiente.



























