El modelo híbrido de trabajo se consolida como la modalidad laboral preferida en América Latina, impulsado principalmente por las mujeres, quienes están redefiniendo las dinámicas del mercado laboral y acelerando cambios estructurales en las organizaciones.
De acuerdo con un estudio desarrollado por WeWork en alianza con Michael Page, el 61% de las mujeres y personas con identidades diversas prefiere esquemas híbridos, frente a un 53% de los hombres. En contraste, solo el 14% de las mujeres opta por la presencialidad total, mientras que entre los hombres la cifra asciende al 30%.
Trabajo híbrido: la modalidad dominante en Hispanoamérica
Los resultados del informe evidencian una transformación sostenida en las expectativas del talento. En Hispanoamérica, el 54% de los encuestados elegiría un modelo híbrido, consolidándolo como la opción dominante, mientras que un 23% prefiere la presencialidad total y otro 23% se inclina por esquemas completamente remotos o flexibles.
Este cambio responde a factores estructurales como la búsqueda de equilibrio entre vida personal y laboral, la reducción de tiempos de desplazamiento y la necesidad de mantener niveles de productividad sostenibles.
“Las personas hoy priorizan autonomía, bienestar y modelos de trabajo adaptables. Las mujeres están liderando esta transformación y marcando el ritmo de cambio dentro de las organizaciones”, afirmó Claudio Hidalgo, presidente regional para Latinoamérica de WeWork.
Colombia: el tiempo de traslado impulsa la flexibilidad
En el caso colombiano, el estudio identifica el tiempo de desplazamiento como uno de los principales factores de insatisfacción frente al retorno total a las oficinas. Este contexto ha fortalecido el interés por modelos híbridos, especialmente en ciudades con alta congestión.
La flexibilidad laboral se posiciona así no solo como un beneficio, sino como un elemento clave en la retención y atracción de talento.
Nuevas exigencias para las empresas
El avance del trabajo híbrido también plantea retos para las organizaciones, que deben replantear el rol de los espacios físicos. Las oficinas evolucionan hacia entornos centrados en la colaboración, la conexión entre equipos y la generación de experiencias de valor.
“Las compañías que comprendan que el talento requiere distintas formas de trabajo tendrán una ventaja competitiva. La flexibilidad ya no es un beneficio adicional, sino parte esencial de la propuesta de valor”, agregó Hidalgo.
Metodología del estudio
La investigación se basó en más de 5.000 encuestas digitales y 150 entrevistas realizadas en Argentina, Chile, Colombia, México y Perú, con el objetivo de analizar las nuevas preferencias laborales frente al regreso a la presencialidad, el uso de tecnología y la evolución de las expectativas del talento.



























