Falabella logra reducción récord del 84% en sus emisiones y ratifica su liderazgo ambiental en Colombia

Bogotá, enero de 2026. En el marco del Día Mundial por la Reducción de las Emisiones de CO2, Falabella Colombia ha presentado un balance histórico que la consolida como el referente de sostenibilidad en el sector retail del país. Mientras el mundo enfrenta récords en concentraciones de gases de efecto invernadero, la compañía ha logrado reducir sus emisiones operativas en un 84% desde 2018, pasando de 4.671 a solo 661 toneladas de CO₂ al cierre de 2025.

Este avance ha permitido que la empresa mantenga, por sexto año consecutivo, la certificación de Carbono Neutrootorgada por el Icontec, un hito que se alinea con la meta nacional de Colombia de reducir en un 51% las emisiones para el año 2030.

Economía Circular: Más allá de la energía renovable

El éxito de la estrategia ambiental de Falabella no solo reside en el uso de energías limpias en sus tiendas y centros de distribución. La compañía se ha convertido en el primer retailer del mundo en obtener la certificación “Basura Cero” en categoría Oro, al aprovechar más del 85% de los residuos que genera.

Cifras clave del impacto ambiental en 2025:

  • Reciclaje: Más de 2.400 toneladas de cartón, papel y plástico fueron recuperadas.
  • Compensación: Más de 20.000 toneladas de CO₂ compensadas mediante proyectos de reforestación en el Casanare.
  • Moda Circular: A través de iniciativas como Taller F y buzones de ropa, se han recuperado cerca de 17.000 prendas desde 2022 para darles una segunda vida.

“Nuestra ambición es seguir siendo un referente en el retail, integrando la sostenibilidad a la operación y a la forma en que tomamos decisiones todos los días”, señaló Cristina Botero, gerente de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sostenibilidad de Falabella.

Un modelo de retail para el futuro

La industria textil y de retail enfrenta el reto de transformar sus modelos ante el calentamiento global. Con su pilar +Verde, Falabella no solo optimiza su logística, sino que también incorpora materiales de menor impacto ambiental en sus productos. Estos resultados verificables demuestran que es posible equilibrar el crecimiento comercial con compromisos climáticos tangibles, cerrando la brecha entre las promesas corporativas y la realidad del planeta.