Colombia, diciembre de 2025. Diciembre es históricamente uno de los meses de mayor presión financiera para los hogares colombianos. Entre viajes, cenas familiares, intercambios de regalos, celebraciones laborales y el efecto de las promociones de fin de año, el gasto se dispara y, para muchos, termina convertido en deudas que se prolongan hasta el primer trimestre del siguiente año.
Según datos de la firma Raddar, en diciembre de 2024 los colombianos gastaron más de 30 billones de pesos, una cifra que podría mantenerse o incluso aumentar este 2025. Sin embargo, el riesgo no está solo en cuánto se gasta, sino en cómo se planea.
En diálogo con este medio, Miguel Ángel López, profesor del área de Finanzas de EAE Business School, institución perteneciente a Planeta Formación y Universidades, explicó los errores más comunes al organizar el presupuesto de fin de año y las estrategias que permiten enfrentar el mes sin comprometer el ahorro ni recurrir a financiamientos innecesarios.
Los errores más frecuentes al planificar el gasto de diciembre
De acuerdo con el académico, uno de los principales problemas es la subestimación de los gastos reales.
“Muchas personas cuentan únicamente los regalos o las cenas principales, pero olvidan compras pequeñas, intercambios, transporte, eventos sorpresa, propinas y aumentos en los gastos del hogar”, señala López. “Esa acumulación silenciosa desborda cualquier presupuesto”.
A esto se suma el impacto de las compras de última hora, donde la falta de tiempo eleva costos y conduce a decisiones poco estratégicas.
El análisis también advierte que la presión social propia de la época —cumplir con regalos, participar en reuniones, viajar o asistir a celebraciones— puede llevar a un gasto emocional poco alineado con las capacidades reales del hogar.
Este fenómeno se agrava en familias con menor capacidad económica. Según el profesor, cuando los ingresos están comprometidos con obligaciones cotidianas, el margen financiero es mínimo, lo que aumenta la probabilidad de acudir a créditos rápidos o cupos rotativos, con impactos de endeudamiento posteriores.
Estrategias para planear el presupuesto de fin de año

López sostiene que la clave está en anticiparse y construir una lista detallada que incluya tanto gastos principales como menores. A partir de esa lista, recomienda jerarquizar en tres niveles: lo esencial, lo ajustable y lo prescindible.
Aunque existen herramientas digitales para llevar el control, como Fintonic, Monefy o Wallet, el experto asegura que el método no es lo más importante, sino la disciplina. Desde hojas de cálculo hasta sobres físicos o “bolsillos” dentro de las apps bancarias, cualquier sistema es válido si ayuda a delimitar y respetar los topes establecidos.
¿Cuánto debería destinarse realmente a los gastos de diciembre?
El mensaje central del experto es claro: el ahorro no se negocia.
“Diciembre no es un mes extra; es un mes normal con gastos adicionales”, afirma. “El ahorro debe apartarse antes de planificar cualquier celebración”.
La recomendación es destinar entre 20% y 25% del ingreso mensual para los gastos festivos, distribuidos por categorías: regalos, cenas, viajes, eventos y un fondo pequeño para imprevistos.
Si alguna categoría no cuadra, lo que debe ajustarse es el gasto, no el ahorro, y mucho menos recurrir a créditos de consumo.
Cómo evitar que enero sea un mes de arrepentimiento financiero
El cierre del año es una oportunidad para revisar hábitos y corregir excesos antes del inicio de 2026. El profesor López sugiere:
- Finalizar diciembre sin deudas de consumo.
- Revisar suscripciones y gastos fijos prescindibles.
- Evitar compras impulsivas aprovechando únicamente descuentos planificados.
- Definir las metas financieras del año siguiente antes del 31 de diciembre.
“Combinar emoción con estrategia permite disfrutar las celebraciones sin ansiedad financiera”, asegura. “Y es, en últimas, el mejor regalo para empezar 2026 con estabilidad y tranquilidad”.



























