Bogotá y Cali se encuentran entre las ciudades con mayor congestión vehicular del mundo, según el ranking global de movilidad de TomTom. La capital ocupa el puesto 17, con un promedio de 119 horas al año perdidas en trancones por trabajador, mientras que Cali se ubica en la posición 23.
En este escenario, el trabajo híbrido surge como una alternativa clave para recuperar tiempo y mejorar la calidad de vida. El Estudio WeWork y Michael Page 2025 confirma que la mayoría de los colombianos prefiere esta modalidad frente a la presencialidad total, valorando la flexibilidad y el equilibrio entre la vida personal y profesional.
¿En qué podrían invertir los bogotanos esas 119 horas?
Según los cálculos del estudio, el tiempo perdido en tráfico se podría transformar en actividades con impacto positivo en el bienestar:
- Ocio: ver cerca de 60 películas en cine o asistir a 15 funciones de teatro y bolos.
- Aprendizaje: completar un curso corto en línea, avanzar en una especialización o recibir unas 40 clases de música, danza o idiomas.
- Deporte: realizar más de 50 entrenamientos en gimnasio, clases de yoga, trote o escalada.
- Familia y amigos: dedicar más tiempo a compartir con seres queridos y fortalecer vínculos sociales.
Flexibilidad laboral: productividad y bienestar
La flexibilidad no solo reduce el impacto del tráfico en la vida de los trabajadores, sino que también mejora la productividad de las organizaciones. Al recuperar esas horas, los empleados pueden invertir en desarrollo personal, actividades recreativas y aprendizaje continuo.
“La modalidad híbrida no es solo una tendencia, es una transformación cultural que impacta directamente el bienestar de las personas y la competitividad de las empresas”, destacó WeWork en el marco del estudio.
Con este panorama, Bogotá y Cali confirman la necesidad de avanzar hacia modelos de trabajo más flexibles, donde las horas perdidas en movilidad se conviertan en oportunidades de crecimiento personal y profesional.



























